La magia de los números

En el universo todo es vibración. Pero cada cosa tiene una vibración específica, y de toda la gama de vibraciones posibles, sólo algunas son armónicas, como es el caso de los números enteros. Ya en mecánica cuántica (parte de la física teórica) se intuía algo así, cuando se desarrolló inicialmente la teoría de cuantos. Todo vino a raíz de un experimento de fotovoltaje (crear una diferencia de potencial mediante un rayo de luz incidente, al estilo de las modernas placas solares). Se vio que la intensidad eléctrica no aumentaba de forma contínua a medida que aumentaba la intensidad lumínica, sino que lo hacía de forma escalonada - de ahí se derivó la fórmula de que la energía emitida es igual a la constante de Planck multiplicado por la frecuencia de la luz incidente (E=hv). En otras palabras: es posible detectar una intensidad energética equivalente a 2*hv, a 3*hv, a 50*hv... pero no es posible detectar una equivalente a 2.345*hv; sólo admitía valores enteros (y lo sigue haciendo). Con el cuerpo negro sucede igual [se llama cuerpo negro a uno que es capaz de recibir/tragar energía de todas las frecuencias posibles]; se suponía que si recibía todo, lógicamente tenía que devolverlo todo, pero no: se ponía incadescente e iba devolviendo la radiación en intensidades diferentes múltiplos de enteros, pero nunca en una línia contínua de intensidades. Entonces... ¿qué tienen de especial los números?

Empecemos por lo más básico. ¿Es lo mismo un triángulo que un cuadrado o que un pentágono? Evidentemente, son figuras diferentes. Pero, sin embargo, transmiten sensaciones diferentes. Por ejemplo, el triángulo da la sensación de creación (a partir de dos o más triángulos se puede hacer un cuadrado o cualquier otra figura geométrica); el cuadrado da la sensación de estabilidad (recuerda a los cuatro pilares por los que se empieza a construir una casa); el pentágono da sensación de ascenso y perfeccionamiento (recuerda a un pentagrama, símbolo mágico por excelencia que representa la divinidad en el ser humano). Y podríamos seguir indefinidamente. Según la figura, nosotros actuamos de un modo u otro, y escogemos según nuestras necesidades y sensaciones. Porque aunque la mente no sepa o no quiera saber, el alma sabe. Por otro lado, los números también son símbolos, y todo símbolo tiene poder porque responde al segundo nivel de manifestación (el del verbo), siendo el receptáculo de una idea o concepto (recordad que la idea, el pensamiento, atrae a la energía que es su igual). Pues veamos qué nos transmiten los números más importantes:

1.- El Todo engendró la Unidad. A partir de ahí, se derivó todo lo demás. Por lo tanto, el Uno representa la Potencia Primera, la Fuente Primera, el poder inherente a todas las cosas, el Principio de Generación. Por eso en ocasiones se le considera el número del líder. Es también el principio de actividad y, por tanto, un principio masculino. Es tanto el número del Genio y el Iniciado como el del Ego.
2.- La Unidad engendró la Dualidad. Se deriva la Polaridad, los complementarios. Para que dos polos opuestos estén en equilibrio es necesario que haya cierto entendimiento. Por otro lado, un polo es opuesto en el momento en que existe comparación con el otro polo. Por eso el Dos es el número de la diplomacia, de la cooperación, de la toma de decisiones, de lo social, de la amabilidad y de la fidelidad, así como el de los opuestos y el del apego (dependencia). Es el primer principio de pasividad y, por tanto, un principio femenino, receptivo e intuitivo.
3.- La Dualidad, por último, engendró la Trinidad. El Tres representa la creación que se deriva de la inter-acción de los opuestos. No es una potencia primera creadora, pero es creación, por ello representa la creatividad, la expresividad, la expansión, el progreso, el niño interior, el juego, la inspiración, el talento y el humor.
4.- Toda idea creativa necesita una base en la que se plasma para poder realizarse. Así, la Trinidad se manifiesta a través del Cuaternario. El Cuatro es la estabilidad, la tierra, la tenacidad, la responsabilidad, la base, los pilares, lo sólido, el hogar, lo material, el trabajo, la familia, el método y la producción. Recuerda también a los cuatro puntos cardinales y, de todos ellos, el Norte (que nunca hay que perder) y también... ¡¡¡los 4 principios del Mago!!!
5.- Si algo se estanca, se pudre. El Cuatro sabe bien que una producción sólo funciona si hay movimiento. Así que, necesariamente, le sigue el Cinco, el número del fluir, del camino, de la Ascensión (por eso algunos lo llaman el número de la Maestría), del peregrino, del cambio, del sentir (recuerda a los cinco sentidos), de la curiosidad, de la aventura, de la búsqueda y de la libertad. También es el número del Espíritu (porque el espíritu es libre y no entiende de ataduras de ninguna clase), y de ahí el pentagrama, que simboliza el dominio del espíritu y lo puro sobre los cuatro elementos (sobre lo material del Cuatro).
6.- Necesariamente el buscador debe encontrar el equilibrio entre lo espiritual y lo mundano, así como debe poner en orden todo lo que ha adquirido en su camino y serenarse. Por eso al Cinco le sigue el Seis, número de la serenidad y del Equilibrio Manifestado. También es el número de la igualdad y del idealismo, así como de la Ley de Correspondencia (como es arriba también es abajo, y viceversa). Recuerda, por lo tanto, al símbolo de la estrella de David que, además, son dos triángulos que se cruzan para manifestar el equilibrio de los opuestos a través de lo ya creado (como decía, el equilibrio manifestado). Es también la solidaridad, la ternura, el afecto, la amistad y representa a los amantes.
7.- Como todo aquel que encuentra el Equilibrio, surge como consecuencia la apreciación de la Belleza y de la Armonía. Eso es el Siete. Un Iniciado que conocía las claves y se ha desarrollado hasta este nivel se convierte en Mago, y el Siete es su número. El Siete implica adaptabilidad y comprensión, pues puede recorrer los diferentes matices de toda una gama de circunstancias(comprende todos los colores del arcoiris, toda una octava musical, los siete planetas alquímicos...). Denota altruismo, filosofía, generosidad, cierta sabiduría (la de la experiencia iniciática). Es el número de la Providencia, de lo Místico, de la confianza en lo divino, y por supuesto el número de la Magia.
8.- Aquel que se convierte en Mago y que está en el camino a la Sabiduría, alcanza Poder. Es un poder que no sólo se refiere a lo terrenal (ya que domina a los elementos) sino que también se refiere a lo espiritual. El Ocho es el conocimiento, comprensión y aplicación de las Leyes Universales y del poder que ellas otorgan a quien está preparado para usarlas. Es el número de la Crítica, de la Balanza y de la Justicia. También es el número del Kharma. Representa asímismo la elocuencia, la convicción, la sensatez y la imparcialidad.
9.- El Nueve es el número de lo completo, del fin de un ciclo que empezó con la Unidad. Es el número del Ser Humano (recuerda a los nueve meses del embarazo), pero como ser espiritual evolucionado, consecuencia del camino recorrido por todos los números anteriores. Es el número del Amor Universal e Incondicional, la entrega a los demás, el sanador espiritual, el humanitarismo, el desprendimiento y la compasión. Como marca un ciclo empezado por el Uno, también el Nueve es número de Iniciado, pero esta vez es ya un Sabio, un Ermitaño, pues ya ha madurado vivencial y espiritualmente, y no le queda más remedio que ascender, tal vez hacia la maestría (el nuevo ciclo que empieza con el Diez).

En principio, todos los números de más de un dígito se pueden reducir a un solo dígito (mediante el acto de ir sumando sus cifras), pero es importante tener en cuenta que cada decena está contando una historia que hace referencia a un ciclo cada vez superior, una mayor evolución, un mayor internamiento en la espiral de cada uno. De todos ellos (infinitos) cabe destacar algunos muy básicos:

11.- Primer número maestro. Es el número del médium y el canalizador. Transmite sabiduría llegada directamente desde el mundo espiritual. Como se ve, es la oratoria del Dos pero a otro nivel.
12.- Se le considera el número de la perfección y del orden creativo. Es otro tipo de Expansión y Progreso nacido del Tres. Hay quien considera que un buen gobierno debe estar constituido por un gobernante y por doce consejeros con capacidad para anular decisiones tomadas por el gobernante. Es curioso recordar que Jesús estuvo precisamente rodeado por Doce Apóstoles, manifiestando cierto orden espiritual.
13.- El número de la mutación. Es el regreso a la tierra (vibración superior del Cuatro) para poder regenerarse y renacer de nuevo. Por eso en Tarot el Trece es el número de la Muerte, como símbolo de cambio y transmutación. También implica bajar a los infiernos (el infierno interno de cada uno) y salir de ahí renovado, habiendo vencido a los propios fantasmas y demonios. Debido a que implica cosas un tanto desagradables, se le ha tachado de número maldito (por supuesto, un cambio o una transformación llevado a un punto muy exagerado puede significar una muerte terrenal, pero es muy fácil olvidarse de que lo único que quiere este número es acabar con lo viejo para poder dejar paso a lo nuevo y venidero).
22.- Segundo número maestro. Este número representa a un Maestro en pleno potencial, pues es ya capaz de materializar en la Tierra cualquier cosa que se encuentre en lo espiritual (una vibración aún más elevada del Cuatro). Recuerda a la frase "Pide y se te dará". Es manifestación pura y directa.
33.- Tercer número maestro. Debido a la vibración tan elevada del Seis que contiene, recuerda a la figura de un mártir y a un maestro en el Amor.
44.- Cuarto número maestro. Manifiesta todo el Poder (Ocho) latente en la propia divinidad. Ya no hay diferencia entre Ser Humano y Dios/Diosa/Todo Lo Que ES. No sólo aplica las leyes divinas, sino que en sí mismo se reunen esas leyes y se puede decir que ES las propias leyes.

Bueno, pues he aquí un resumen (lo reconozco, un poco largo) del significado de los números. Para ponerlo en práctica se pueden hacer dos cosas:
a) Establecer relaciones entre las letras del alfabeto y los números
[ A B C D E F G H I
J K L M N O P Q R
S T U V W X Y Z
1 2 3 4 5 6 7 8 9] (teniendo en cuenta que la ñ es como la n), y reduciendo la suma de los valores correspondientes a cada letra de una palabra. Es curioso, volviendo al tema del "sexo libre", como la palabra SEXO (1 + 5 + 6 + 6 = 18 --> 9 ) se reduce a 9 (¿Entrega a los demás?) o a 6 si está en inglés (¿como una manifestación del afecto?) o a 8 en catalán (¿Sometimiento a poder terrenal?)
b) Simplemente estudiando el significado de todos los números que se cruzan en nuestra vida, como por ejemplo el de fechas significativas. Por ejemplo, ¿qué puede significar un día 7 del mes 12 de un año 2005 (que en sí mismo suma 7)? ¿Y si se reduce entero (7+1+2+2+0+0+5=17 --> 8 , el poder y ley divinos)? Qué cantidad de números más mágicos... ( ;-) )

Bueno, pues eso es todo, no quiero alargar ya más el post, ala.

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