Recuerdo eterno

Hoy jueves ha sido un día especial. Extraño, pero especial al fin y al cabo. Llevaba todo el día sensible, nostálgico, lleno de miedos, lleno de esperanza, cansado, con ilusión.

¿Cuántas veces me he sentado en el borde de la cama con ese objeto redondo entre mis manos? Perdí la cuenta desde el principio. Me entrego a cada instante a las distintas melodías que guarda en su interior. Por un momento, al cerrar los ojos, puedo sentir cada nota, cada instrumento, cada voz vibrando en mi cuerpo y en mi ser. Y aunque todo aquello misteriosamente me completaba, me vi apasionadamente llevado a citarme con quienes invocaron a la magia del universo y me hicieron este regalo, como si me supiera a poco.

A las 18:30, puntual, llegué. Enseguida me encontré siguiendo una cola larguísima, pero sin mucho ruido y acompañado de una de mis grandes amigas (a quien le estoy agradecido desde lo más sincero de mi corazón por el esfuerzo que puso en aguantarme). Al momento sonó la música que me hipnotizaba empezando desde el comienzo, desde lo nocturno. Y aparecieron: esos cinco seres eran de verdad, existían, y yo estaba allí para comprobarlo.

Sonó el repertorio completo dos veces antes de que me encontrara ante ellos, cara a cara, ellos humildes y yo pequeñito. Me costó, pero al ver que ella me miró con curiosidad un par de veces mientras me daba su recuerdo (acompañado de lo que me pareció una sonrisa) pronuncié un escueto “hola”, a lo que me respondió con un “hola, ¿qué tal?”. Le dije “muy bien, ¿y vosotros?”,
- Aquí estamos...
- Supongo que agotados...
Y me dio una mirada de resignación como respuesta. Era su trabajo. Ellos estaban currando, y me mostraron con diligencia que no existía ningún pedestal en el que ellos se situaran.

Tan sólo duró lo que una estrella fugaz, pero sentí que quería conocerles uno a uno, como persona, no como objeto de fama, porque en lo más profundo sé que muchas de sus inquietudes son también mis inquietudes, que sus miedos son mis miedos, que su esperanza debida es la mía también.

Y ahí me encontré, con unos recuerdos eternos que suman cinco estrellas, con mi corazón en una mano, con lágrimas contenidas que tienen la fuerza del oleaje de la pasión del descubrimiento de mí mismo en el reflejo auténtico de cinco personas.

Hoy me he sentido diferente, a ratos pequeño, a ratos más maduro. Creo que he crecido un poquito más con esta experiencia.

Aquí os dejo con una imagen de mi recuerdo eterno, que nunca podrá mostrar la totalidad ni la intensidad de lo que me he llevado de allí conmigo y que ahora es uno con mi Ser.

PD.: No fui a conocer a un grupo llamado La Oreja De Van Gogh, y conocí exactamente lo que buscaba: a Amaia, Haritz, Pablo, Álvaro y Xabi. Aunque nunca me vayan a leer, desde aquí les mando un saludo, un caluroso y fortísimo abrazo, un par de besos a cada uno y, por encima de todo, las gracias por todo. Espero que pudieran coger ese avión sin problemas y que todo les vaya bien y mejor. A partir de ahora, cuando piense en mis amigos y les bendiga, también vendrán ellos cinco a mi memoria.


Y como me he inspirado, yo también he creado una canción de la cual dejo la letra justo al final (si le pusiera título sería el mismo que el de este post).


Hoy como cada día
Abro los ojos y miro al cielo.
Proyecto todos mis sueños,
Mis ilusiones en lugar del miedo.

Entiendo que sólo te puedo ver
Si miro a cada estrella
Que brilla en el firmamento y vive
Porque tu alma así lo desea.

Fueron cinco segundos
En los que tu mirada me cazó al vuelo.
Yo pasé por tu lado
Pero me cubre un escudo de hielo.

Tú te dedicas a hervir mi mente
Y se marcha la paz que me queda.
Lo siento, no puedo ser elocuente
Y mantengo un silencio que sella.

Pero bien,
Sé que te escuché
Y hoy viviré
Cada gesto que diste
¡Que pena!
No puedes oír
La voz que se fue
Y que ahora me condena
¡Que suerte!
Ya no me verás
Si me echo a llorar
Por cada segundo perdido...
Pero así no puedo serte sincero
Ni decirte “te quiero”.


Hoy es un nuevo día
Ven, acércate y dime amiga mía
Si este es un sano remedio,
Convertirte en dulce recuerdo eterno.

Yo no encuentro salida alguna
Para todo lo que llevo dentro,
Pero de forma segura dudas
Que tal vez pueda estarte mintiendo.

Pero bien,
Sé que te escuché
Y hoy viviré
Cada gesto que diste
¡Que pena!
No puedes oír
La voz que se fue
Y que ahora me condena
¡Que suerte!
Ya no me verás
Si me echo a llorar
Por cada segundo perdido...
Pero así no puedo serte sincero
Ni decirte “te quiero”.


¡Basta Ya!
Tan sólo una vez
Me voy a beber
Del cáliz que me diste
Oirás
Que voy a venir
Allí donde estés
Que ahora nada me frena
¡Que suerte!
Al fin me verás
Echarme a llorar
Por cada segundo contigo
Porque así es como te convierto
En un eterno recuerdo.

Comentarios

  1. Hola :)!!
    Qué suerte que los pudieras conocer ni que fueran segundos!! Yo ni sabía que habían firmado!! ( porque eso fue no??? :S:S)
    Yo también lo escucho a todas horas :) aunque las que más me gustan son La de muñeca de trapo, dulce locura y vuelve :).

    Muass!!

    Nat.

    PD: sé que queda muy feo esto... pero .... sé que eres Tauro.. y llevo un buen tiempo pensando.. cuando es tu cumpleaños... ejem... sé que he quedado fatal xDD ajajaja pero esque no lo se!!! :(

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares