Rueda de la Vida (parte III). Ira.

La Ira, a diferencia de la Envidia, está vinculada a un desbordamiento de energía que se canaliza negativamente. La Ira se genera por la falta de Responsabilidad. Ved como el que actúa bajo la Ira actúa cegado, irracional. En caso de que se dé cuenta alegará que “no sabe lo que le ha pasado” o que “ése no era él mismo”, y de este modo relega su responsabilidad de sus actos a agentes externos que probablemente ni existan.

A la Ira se le asocia el color Rojo de la vitalidad, debido a la gran cantidad de energía que se canaliza. Realmente, el ser humano tienes grandes reservas de energía que no siempre es consciente de que posee, y desgraciadamente sólo lo suele ver en los casos en que le surge la Ira. La Ira pone de manifiesto la energía desconocida que se tiene. Fijaros en que:
- La persona con Ira contenida (no expresada) tiene la presión alta y le sube el colesterol.
- La persona con Ira resopla. Tiene un gran fuego interior, y el fuego se aviva con el aire (el resoplido y el rebufo).
- Parece que los ojos se le salgan.
- La Ira es como un volcán: peta de forma puntual y con violencia.

La Ira provoca muchas enfermedades: problemas de corazón (debido a que para Amar se necesita ser responsable), problemas sexuales, problemas de huesos, dificultad para tragar o problemas de garganta (debido a que es incapaz de expresar de forma adecuada lo que siente o piensa), derrame cerebral, glaucoma, trombosis, tendinitis (porque la presión energética pone todo el cuerpo en tensión), paranoias, esquizofrenias, migrañas.

La chispa que suele hacer saltar la Ira es un ataque al orgullo de la persona airada, una referencia (la mayor parte de las veces inconsciente) a un complejo que tiene (de inferioridad, de superioridad o de santidad), o una referencia (igualmente inconsciente en la mayoría de ocasiones) a un trauma padecido y no sanado. Eso es porque la persona airada lo ve como una falta, como algo que necesita y evidentemente no tiene (en la Envidia sí lo podía conseguir, la negativa era una ilusión; en la Ira el faltante es real y evidente). Podemos ver los hermanos de la Ira son:
- La ceguera de la razón y la no capacidad de lógica. Esto además suele conducir al arrepentimiento y a un complejo de culpa que luego crea más trabas en la vida de la persona airada.
- Rabia.
- Furia.
- Cobardía.
- Violencia.
- Venganza.
- Deseo de Dominación.
- Codicia.
- Ansia y Desesperación.

La persona que se deja llevar por la Ira, al no ver (porque la Ira lo ciega), es incapaz de ponerse en el lugar del otro, no reconoce que lo que está haciendo lo hace mal y no le importa lo que le suceda a los demás. Todo eso puede venir después de haber actuado con Ira si es que procede al arrepentimiento. A diferencia de la Envidia, la Ira no produce ningún tipo de satisfacción, pero sin embargo el airado necesita repetir las acciones para revivir la Ira, superándose un poco más en cada acción. Además, la Ira le conduce a una depresión. La pena máxima que puede llegar a cometer es contra sí mismo, lo que le puede llevar al suicidio. (Esto se ve mucho en casos de violencia doméstica o de género. El que pega se cree bueno [complejo de santidad], cree que son los demás los que no saben lo que hacen y creen que actúan para enseñarles lo que es correcto según él. Si acaba matando a alguno de sus más íntimos, suele acabar luego en suicidio, generalmente de forma violenta [debido a la Ira] porque la Ira le ha sumido en una depresión. Como la Ira no entiende de tiempo, todo puede suceder en cuestión de segundos.)

La Ira produce todo tipo de traumas psicológicos y espirituales. Dirigida a una persona es muy dañina, le puede provocar complejos e incluso una enfermedad. Si viéramos el campo áurico de una persona airada veríamos que se desborda y que sus colores bailan. A la Ira se le puede dar salida de forma Verbal, de forma Física (agresión), de forma Psicológica (es de las peores, porque el que utiliza este recurso suele ser una persona inteligente que buscará el peor modo de hacer daño; sus efectos también son más duraderos) y de forma emocional (mediante el chantaje emocional).

La Ira tiene cabida de tres formas diferenciadas: de forma abierta y manifiesta (todo el mundo es consciente de ella); de forma diplomática (la ira se disfraza y esconde mediante una conversación educada, y nadie lo suele notar); de forma educada (mediante situaciones que están socialmente aceptadas, y que también suelen ser sutiles).

La Virtud que contrarresta la Ira es la Paciencia (que significa Ciencia de la Paz). Como es una ciencia, se puede aprender. Necesita estudio y trabajo. Requiere perseverancia, aguante, continuidad. Necesita del saber escuchar al otro, ver más allá de las apariencias y ponerse en su lugar. Hace consciente de que: “El otro tiene igual libertad que yo”, “El otro no soy Yo” y “Hay una justicia por encima de mí que siempre actúa”.

Trabajar la Paciencia otorga:
- Fortaleza y Voluntad.
- Modestia.
- La oportunidad de estar en el Tiempo.
- Perseverancia (que significa “por sé”, por uno mismo, luchar por uno mismo, estar en uno mismo).
- Rasgo de personalidad madura.
- Sosiego.
- Valor.
- Empatía.
- Constancia (= con + estancia, que significa “estar en el lugar”).
- Tolerancia y Comprensión.
- Trabaja el ansia y la desesperación
- Conduce siempre al éxito.

Para trabajar la Ira y la Paciencia:
- Ser consciente de ella.
- Ver qué nos falta, qué trauma hay detrás de eso.
- Evitar la irresponsabilidad, que se consigue al canalizar la energía para lograr lo que nos falta en vez de para atacar.

Como último detalle, para pensar, “Ira” viene del latín y significa “Pasión del Alma”.

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