Cargar con ella...


Hoy ha habido varias situaciones que han puesto a prueba mi Paciencia. El primer punto, tal vez el más fuerte, es que aún me quedan cinco días para tener Vacaciones. Esta última semana me está pasando muy lentamente, apenas se nota el paso del tiempo. Y me da pereza hasta respirar. ¡Quiero que llegue el jueves! Me cuesta un montón dejar que pasen los días, así que necesariamente me obliga a hacer acopio de Paciencia.

El segundo punto es una clienta muy especial, que cuando ha visto lo siguiente:

½ hora pc internet --> 2 €

se creía que “una o dos horas en Internet” equivalía al precio de 2 euros. No, no puede ser que indistintamente de las horas que se pase uno en Internet se mantenga el precio. Ese símbolo es una fracción, y significa “media hora en Internet vale dos euros”. Con lo cual, una hora son cuatro euros. Y dos horas son ocho euros. Bueno, eso no le gustó mucho a la muchacha... pero aceptó el repto de pagar una hora y media porque tenía que buscar piso por Internet. Acción loable, por otro lado, porque el tema está muy complicado, así que bondadosamente le regalé media hora más.

En Workcenter hay tres pisos (niveles): el de arriba del todo está para los ordenadores de Autoservicio (o séase, Internet), el medio es Reprografía (fotocopias, encuadernaciones, impresiones) y el de abajo es Cartelería (tarjetas de visita, laminados, carteles, planos...). Así que una vez le di a la chica toda la información que necesitaba para usar un ordenador, yo la perdía de vista porque yo seguía en Reprografía y ella subía al piso superior. ¡Ja, perderla de vista, cuán equivocado estaba! A los cinco minutos baja porque no ha sabido conectarse. Error típico, a veces hay que aplicar algún truquillo para que el ordenador te valide y te deje entrar. Pero a los siguientes cinco minutos ya volvía a bajar pidiéndome que le explicara “cómo entrar ahora a Internet”. Sabiendo por dónde venían los tiros le pregunté “no sabes usar Internet, ¿verdad?” y me responde “no”. Bueno, eso lo solucioné de un golpe, yendo arriba con ella y clicando sobre el Internet Explorer. Le puse un buscador y ya está. A los otros cinco minutos ya ni se inmutó en bajar abajo, directamente me gritaba desde el piso de arriba. Tenía que buscarle YO un piso a ella.

Aquí empiezan los problemas. Le digo que eso no puede ser. Si yo me paso el rato con ella en el piso de arriba, Reprografía queda desprotegida (es ahí donde están las cajas) y yo tengo que estar vigilando ese espacio (mi otro compañero se encargaba de Cartelería). “Ah, no, pero tú tienes que ayudarme, porque yo no sé cómo se hase eso”. Ya me conocéis... me cuesta negarme. Subí un momento y le enseñé como funcionaba el Google para buscar pisos. Me dijo que no, que ese ya lo había visto en otro sitio, que quería otro. La puse en Yahoo, y ahí aprendió a mirar enlaces. Cuando creí que ya podría espabilarse ella sola, decido volver a bajar. Pasa una hora... todo perfecto, parecía que se había olvidado de mí. Pero de repente... “¡oye! Me tienes que ayudar a publicar un anuncio, que yo no sé”. Al oír eso se me caía el Alma a los pies.

Subo arriba y veo como intenta publicar un anuncio (me pareció un milagro que llegara tan lejos), pero esa página en concreto daba un error. La mando a Loquo y al intentar publicar un anuncio vemos como está dividido en cuatro pasos. El paso uno es elegir qué tipo de anuncio se quiere publicar. Decimos que piso compartido. El paso dos es escribir el anuncio propiamente dicho. Ahí es cuando me doy cuenta de que realmente esta persona es MUY impaciente. Me dice que eso da igual, que lo deje como está y que le explique como se hace para publicar en esa página un anuncio.

Yo: - No sé, lo estoy descubriendo contigo. Yo nunca he publicado ahí un anuncio.
Ella: - Pues si tú no sabes hacerlo, yo tampoco.
Yo: - Pero es fácil.
Ella: - ¿Cómo puede ser fácil si dices que no sabes hacerlo?
Yo: - Porque es muy intuitivo. Sigue los pasos. ¿Verdad que aquí te dice que hay que poner un título, y aquí te indica que hay que escribir el anuncio con todos los detalles? Pues tú lo haces...
Ella:- Ya... no, pero yo quiero publicar el anuncio... así que tengo que rellenar todos estos campos y [se va al final de la página] entonces le doy a este botón que dice "Previsualizar", ¿no?Yo:- Sí... ¬¬'
Ella:- Pero... [entonces le da clic a ese botón pero con los campos en blanco] ¿ves? me vuelve otra vez a la misma página y dice que hay un error...
Yo: - Claro, ¬¬! porque te detecta que los campos están vacíos. Si tú quieres publicar un anuncio, tendrás que escribir algo ahí...
Ella: - Pues menuda tontería. Entonces es que esto va mal. No está bien. Tiene un error, como la página de antes.
Yo: - No tiene ningún error esta página, es un mundo diferente a la otra web. Escribe algo...
Ella:- No, pero yo quiero ir directamente al paso 4, el que dice "Publicar". Y si no me deja hacer eso, es que la página ésta tiene un error...
Yo:- ¬¬!'
Ella:- Bueno, mejor lo dejamos, que estamos perdiendo el tiempo, ya encontraré yo la manera, porque esto es claramente una pérdida de tiempo...

Al cabo de dos horas, aún estaba buscando piso, y vuelve a bajar a preguntarme cómo encontrar un piso que no sea a través de la inmobiliaria. “Pon –particulares- en el buscador”. De nada sirvió. Tuve que volver a subir. Y Reprografía vacía. Workcenter no hace atención personalizada, pero... ya sabéis que me cuesta negarme a una ayuda. No sé, tal vez con esa chica de 26 años me haya explicado como el culo y por eso no entendía nada. El caso es que agotaba. Se creía dueña de mi tiempo en el curro, yo tenía que estar ahí para dárselo todo hecho, como ella quería (no aceptaba en ningún momento las respuestas que daba el buscador) y tenía que ser ya, en el momento. Ahí hay un caso peliagudo de Lujuria y a la vez de Pereza (mediante su versión de la Diligencia). Para eso, tengo un lema: “el que quiera peces, que se moje el culo”.

Mirad si era impaciente, que todavía sucedió lo siguiente: en uno de los momentos que volvía a bajar era porque se quería cambiar de ordenador (parecía como que le había cogido rabia al ordenador en el que estaba). Al intentar conectarse le daba un error de que ya tenía la sesión abierta en el otro ordenador. Lógico, si no cerró su sesión... subo y resulta que el ordenador en cuestión estaba apagado. ¿Cómo se apagaría el ordenador? Según ella, no tocó nada... Había que volverlo a encender porque a pesar del apagón el ordenador retiene en memoria que había una sesión iniciada. Al encender nos encontramos con dicho mensaje, y que en cuestión de un minuto no podrá reanudar la sesión y tendrá que volver a empezar. Bueno, eso es lo que quería, sino no podía probar con el nuevo ordenador. Sólo había que esperar. Al verme allí me dice:

Ella: - ¿Y bueno? ¿Qué hay que hacer?
Yo: - Esperar.
Ella: - ¿Para qué?
Yo: - Para que puedas entrar ahí, en el nuevo sitio que has elegido... [dicho esto, pasan los primero treinta segundos]
Ella: - Oye, ¿me puedes hacer ya lo mío?
Yo: - Espera...
Ella: - Pero es que no entiendo nada de esto.
Yo: - Oye, ¿conoces la palabra “Paciencia”? [le dije en directa].
Ella: - Ya, bueno... [me mira de reojo, se cruza de brazos, se calla y mira hacia el suelo].
Yo: - Ya está [dije, cuando se acabó el tiempo. Y, en efecto, pude conectar en el otro ordenador sin problemas].

Cuando vio que ya tenía lo que quería, empezó a preguntar sobre por qué no iba bien el otro ordenador, y sobre la cosa rara que he tenido que hacer para que pudiera cambiarse de ordenador. Claramente quería acaparar mi atención y, con ello, mi energía. Y someterme a su voluntad.

Con gente así, las noches se hacen muy largas. Y así, el día se hace más largo y cuesta más que pase la semana para llegar a mis ansiadas vacaciones.

Comentarios

  1. Si hubiese una estatuilla a los premios paciencia, realmente tu estarias nominado a todas las categorias, está claro, que yo estuve presente y puedo confirmarlo.
    La chica por eso tenia la pinta de que si te negabas a ayudarla, ella podia ser muy cariñosa sexualmente hablando, contigo,con tal de conseguir que le encontrases casa piso o lo que fuese.
    El dibujo que has hecho esta genial, y capta de puta madre lo que quieres decir si señor.

    Y nada solo recordarte que, que grande es hablar de pecados capitales.^^

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