La Rueda de la Vida (parte VI). Lujuria.

Desde que empecé a estudiar con Kadil los pecados capitales, siempre he sentido una especie de inquietud que nace del vértigo que te produce el saber que ahora que uno es consciente de muchas cosas ya no se le es permitido volver atrás y hacerse el ignorante. Esta cosa de “tengo que hacer algo con lo que ahora sé”, que viene del “joder, menuda cantidad de mierda que tengo”, produce angustia, desasosiego, un malestar generalizado que se centra en la boca misma del estómago. Lógico, por otro lado, si consideramos que se establece una lucha de poder entre la conciencia (junto al Alma) y el Ego, para ver quién toma las riendas definitivas del Ser.

Con la Gula ya me pasó que, al principio, salí del seminario fresco como una rosa, y luego empecé a llevarme las manos a la cabeza, luego las manos al estómago, y finalmente vinieron las lloreras. Sí, la Gula ya fue aceptada desde el principio, porque sabía que era de los pecados que más me dominaban, pero al darme cuenta de forma inevitable que la Gula abarca muchísimo más que comer y beber pude ver cómo me alimentaba de las personas, mediante el apego. Eso me trastornó. Me sé de un madrileño que notó cómo ese mismo fin de semana algo me pasaba. Y ese mismo fin de semana se rompió lo que habíamos construido con tanta ilusión porque yo me precipité. Es una reacción típica: cuando algo no te gusta, intentas erradicarla. Y yo quise erradicar mis apegos de un solo sablazo. Me salió el tiro por la culata... olvidé la Templanza.

Tal vez presintiendo lo que tiene que venir, mi cuerpo ya se ha puesto enfermo desde el principio con la Lujuria. Ya he hecho el movimiento ritual de manos, sólo me falta esperar a llorar. Mientras tanto, os contaré un poco por encima lo que he aprendido (sí, por haberlo vivenciado) acerca de este pecado.

Para empezar, tanto la Gula como la Lujuria (y, en el fondo, la Pereza también, puesto que van siempre las tres juntas) no se pueden considerar pecados como tal, porque nacen de las necesidades vitales de supervivencia: alimentarse, reproducirse, y seguir los ritmos naturales de la Vida.

Sin embargo, ¿qué es exactamente la Lujuria? Así como la Gula es el deseo o la necesidad de absorber en uno mismo aquello que no se tiene, la Lujuria es el Deseo de Poder o de Dominación, o el poder de Desear. Es dominar a alguien hasta el punto de tener el deseo realizado. Es complacer el goce del apetito. Pero la Lujuria tiene un problema: que nunca se va a sentir satisfecha, siempre va a querer más y va a mover para seguir deseando.

Comprenderéis que esto no sólo se da en la cama. En el mundo se establecen millares de relaciones diferentes entre las personas del tipo de dominación / subordinación. Además, como sucedía con la Ira, el dominado sufre las consecuencias, quedará machacado.

La Lujuria está muy cerca de la Soberbia, es el punto intermedio entre ésta y la Gula, y por ello sucede que el lujurioso se cree más que el otro (que el subordinado) y con derecho de absorber su Voluntad (por el mismo motivo); de otro modo no creería que alguien tiene que estar bajo su dominio. Y por eso mismo el lujurioso no puede quedar nunca satisfecho, porque lo menosprecia todo. Veréis que el lujurioso siempre quiere estar encima o por encima, en todos los sentidos, y que de ninguna manera puede ser dominado por nadie. Y para conseguir lo que desea usará la manipulación si hace falta (los lujuriosos son siempre grandes manipuladores). Normalmente, se tiende a perseguir gente débil para ser dominada.

A menudo ocurre que el objeto del deseo es alguien o algo que el lujurioso considera superior a sí mismo, o alguien o algo que lo dominó a él en el pasado, y por un complejo de inferioridad el lujurioso decide que ahora el dominante es él. La Lujuria, vemos, esclaviza. No sólo el lujurioso esclaviza a alguien, sino que es esclavo de su propio pecado (en realidad, todos los pecados esclavizan). Eso lo convierte también en celoso; todos los lujuriosos son muy celosos, porque el objeto de deseo lo consideran de su propiedad, y nadie más que el lujurioso puede dedicarle aunque sea una mirada. Aquí vemos que el extremo de la lujuria sería el burka (ropa usada por mujeres en algunos países musulmanes): “No sólo te voy a dominar y a poseer, sino que cuando no estés conmigo los demás no te podrán ni ver. No tienes derecho a nada.” – dice el lujurioso.

Tanto la Gula como la Lujuria persiguen lo mismo: satisfacer un deseo (que en un caso se cumple y en el otro no), por eso siempre andan juntas, son amigas inseparables. La Gula, tal vez, es más emocional y toca los aspectos más elevados del ser humano (por eso se dice que es un pecado femenino, hay más cantidad de mujeres que de hombres con efectos físicos visibles producidos por Gula); la Lujuria, a su vez, trabaja los aspectos más básicos, pasionales y terrenales (los más bajos) del ser humano (por eso se le tacha de pecado masculino, más propio de hombres que de mujeres). Precisamente por esto último, lo que atrae es la energía más baja que existe. Sobretodo en el caso del sexo. ¿Por qué? Por dos razones básicas:

- El aura tiene de por sí una defensa natural, como lo tiene la piel, que además es lo que le permite separar energéticamente un cuerpo áurico de otro aunque estén en contacto (en el metro, por ejemplo, que vamos todos apretaditos, las auras se tocan, pero debido a sus cualidades intrínsecas nunca se mezclan). En el acto sexual lo que se persigue es lo contrario: la unión. De hecho, las defensas bajan, las auras de las dos personas se fusionan y la energía se mezcla. El problema no está en la mezcla en sí, sino en el hecho de que si uno de los dos traía porquería en su cuerpo áurico, los dos acaban contagiados con la misma porquería. Cuando las dos personas se separan, cada uno tiene algo de energía del otro, con lo que eso conlleva.

- Cuando alguien tiene sexo, la energía que mueve está asociada a la energía primaria del Universo. El sexo es un vehículo muy elevado, espiritual, que se diseñó para recordar el momento de la Creación. Despierta las mismas fuerzas primarias creadoras. Para los seres que se encuentran atrapados entre dos planos, entre la luz y la oscuridad, una energía así es como un faro potente de luz... y la luz atrae a aquellos que buscan una salida a su tortura. No sucede nada cuando la relación es llevada a cabo por puro Amor, porque existe una compensación. La Lujuria, sin embargo, mueve lo más bajo según he dicho, y no toca ningún aspecto elevado, y a eso no se le puede llamar equilibrio. Irremediablemente, el lujurioso atraerá a las energías perturbadoras. No hay un límite para la cantidad de seres que se le pueden pegar a un lujurioso para alimentarse de su luz.

A parte, si el lujurioso lleva hasta el extremo la Lujuria, no tendrá ninguna relación sexual placentera, porque todo le sabrá a poco.

Al lujurioso le tira tanto el deseo de lo más mundano que desconecta de su Alma. Se puede decir, pues, que el lujurioso está muerto espiritualmente (ya vemos que todos los pecados llevan a algún tipo de muerte, y que por eso se llaman “capitales”). Es tanto un desorden del Alma, que la mente queda completamente descentrada y, sobretodo, ciega. El lujurioso sólo tiene espacio para su deseo, su fantasía, hasta el punto de que no es capaz de pensar para templarse. La lujuria envenena la mente. Incluso, lleva a la venganza. Esto último se ve mucho en casos tipo “si le cuentas esto a alguien, te pego hasta que se note en el carné de identidad” (si el dominado se revela de algún modo con respecto a su dominador, el lujurioso se venga). Así demuestra que tiene el control de la otra persona (aunque sea un control ficticio).

Socialmente, la Lujuria está muy bien vista, aunque no lo creamos, porque produce diversión. Y por eso mismo, vende. En la publicidad vemos como tal o cual producto aparece, a menudo, junto a una mujer desnuda (¿por qué será?) y no sólo se dedican al deseo en sí para satisfacer una Gula, sino que además se aprovechan de la Lujuria porque esta ciega (lo mejorcito que hay: que alguien tenga un deseo y cegarlo para que caiga en nuestras redes... sí, los publicistas son manipuladores; ¿qué os había dicho? Lujuria --> manipulación). Y es que seamos sinceros: un perezoso es aburrido, un envidioso es aborrecible, un goloso es un baboso a nuestros ojos, un irascible es irritable... pero un lujurioso siempre tiene algo que hacer o algo que ofrecer, invita a la marcha. La carne tira. Por eso decimos a veces que nos gusta pecar. Y se nos olvida a menudo encontrar el equilibrio (Templanza) entre lo que desea nuestro Ego en el plano terrenal y lo que pide el Alma en el plano espiritual. No abandonar ningún polo es básico. Como dice Kadil, “A Dios rezando y al suelo pisando”.

Hermanas de la Lujuria: la Rabia, la Impaciencia, la Furia y la Frustración oculta.

Enfermedades asociadas:
- Todas las enfermedades venéreas.
- Todas las enfermedades psicológicas.

Igual que la Templanza viene del latín “Tempus”, que significa “templo” (referenciando al templo que es uno mismo), Castidad viene de “Castos”, que significa: puro, virginal (limpio de pecado) y honesto. En otras palabras, la Castidad, la virtud asociada a la Lujuria, no significa ausencia de sexo como todo el mundo cree, sino que significa ser honesto con uno mismo. Ser puro y ser limpio de pecado también significa ser honesto con uno mismo.

La Castidad es la virtud máxima de la fortaleza interior. Por lo tanto, un Ser débil no es casto.

La Templanza y la Castidad también van juntas a todas partes, igual que hacen sus homólogas la Gula y la Lujuria. Ellas hacen al Ser Único y Verdadero, y lo hacen Libre. Ambas te dicen de conocerse a uno mismo para estar en el equilibrio, ser honesto y dar cabida espiritual. La Castidad y la Templanza aumentan la Voluntad (la virtud asociada a la Pereza, ¿recordáis? las tres virtudes y los tres pecados van directamente relacionados).

Para acabar os dejo esta frase: “El hombre logra su Dignidad cuando se libera de la esclavitud de sus pasiones”.

Dixit.

Comentarios

  1. Hola!!!! :) Qué es de ti???????????????
    jobaaaaaaaaaaar no sabemos nada de ti :( desde san juan no?? esto no puede ser.
    He visto que comienzas tus vacaciones el 27 de julio :), sabes que es el día de mi santo?? :):) xDD
    Supongo que Salvi y yo nos iremos con su família a l'Escala este viernes y no volveremos hasta el 14 de agosto. ufff qué ganas 3 semanas sin mi madre!! jajaja
    A ver si cuando volvamos de vacaciones nos vemos para ir a tomar un té, o ir al cine, o tomar una Guiness o lo que sea vale?? :)

    Un beso enorme!!!

    Nat.

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