Pensamientos

Lo Sincero
Me siento sacudido en mi interior cuando no estás a mi lado, junto a mí, pegado a mí… con tu sonrisa tapando mis poros cuando la paseas con tus labios, y tu cálida ternura en mi alma cuando me das de la mano… tú, que no tienes nombre de ángel, me rodeas con tus brazos como si me rodearas con tus mágicas alas transportándome al cielo de tu abrazo… y yo, preparado, me entrego a la oportunidad de amarte en un momento del tiempo donde el amor se hace a cada instante y no sólo se siente. Cuando te vas, regresa a mí el olvido de lo soñado y el vacío de lo nunca tenido, sin remedio de esperar a hacerme de nuevo niño para poder compartir contigo, allí donde estás, el cariño sellado en cada célula de conciencia de ti… esperando inmaculadamente a llenarme de ti.

Lo Etéreo
¿Por qué correr? Observo lentamente a lado y lado a los que persiguen lo que pueden perder… no saben que no pueden perder aquello que nunca fue suyo. Y podrían atrapar el tiempo en una mano, y lo dejan escapar porque prefieren atrapar su preocupación. Me siento triste porque veo lo que se les oculta, y detengo mis pasos para dar mayor cabida a lo que es eterno en el ahora, sintiéndome infinito en el aquí. Una luz, un relámpago, una imagen fugaz. Emprendo la marcha con prontitud, hay algo que tira de mí para ser ganado aunque nunca será mío. ¿Por qué correr? No hay tiempo para pensar en la respuesta, esta aquí mi tren.

De vuelta a casa
De regreso a la Eternidad. El Tao es lo Uno y es sólo uno… pero el Tao es todas las cosas a la vez… y el Tao es más que la suma de todo lo que Es, y el Tao es también lo que es menos que él y lo incluye en sí mismo. El Tao engendra y da vida, pero nunca deja de ser Tao y todo es en él. El Tao es vida. El Tao es movimiento. El Tao es dinamismo. El Tao es cambio. El Tao es el ciclo sin fin. El Tao es equilibrio. El Tao es alternancia. El Tao es el regulador. El Tao es el mediador, y el Tao es la causa y el Tao es el efecto. El uso del Tao es aceptar. Ser Tao es amar y dejar que fluya. Todo deriva del Tao, y el Tao no deriva de nada. El movimiento del Tao es el retorno al origen, el regreso a la Eternidad. No concibo un modo mejor de definir a Dios.

El Amor y el Ser
El Amor siempre había sido un misterio para mí. Puedo distinguir mi forma de amar a mi madre de la forma de amar a mi padre, de la forma de amar a mi hermana, de la forma de amar a mis amig@s, de la forma de amar a los desconocidos, del modo de amar a aquellos a los que les quiero entregar mi alma desnuda. El Amor es una fuerza tan grande que puede llegar a todas partes, tan intensa que puede sentirse aún después de eones en la eternidad, tan potente que marca, sella, y es capaz de obrar los milagros más poderosos y de hacer realidad los sueños más hermosos. Es tan bello que yo, pobre de mí, quise ser Amor.

Quise serlo para hacer frente al Miedo. Hay muchas formas de temer. Se puede tener miedo a la oscuridad, se puede tener miedo a perder, se puede tener miedo a ganar, se puede temer no ser correspondido, se puede temer ser inferior, se puede tener miedo a estar solo, se puede temer a no perdurar, se puede temer que nos arrebaten lo que es nuestro porque tememos darnos cuenta algún día que lo que tuvimos nunca nos perteneció… El Miedo es una fuerza tan grande que puede llegar a todas partes, tan intensa que puede sentirse aún después de eones en la eternidad, tan potente que marca, sella, y es capaz de obrar los desastres más poderosos y de hacer realidad las peores pesadillas. Es tan siniestro que yo, pobre de mí, lo quise desterrar de mí.

Pero el Miedo es un estado del Ser. El Ser que no se conoce a sí mismo tiene Miedo. El Ser que no se ama a sí mismo tiene Miedo. El Ser que no es capaz de confiar tiene Miedo. El Ser que no siente la Vida tiene Miedo. Claro que el Amor le puede hacer frente… porque también es un estado del Ser. Ir del Amor al Miedo o del Miedo al Amor es como el sonido que se produce al tocar una cuerda de violín desde diferentes puntos: puedes conseguir una nota más grave o puedes conseguir una nota más elevada… y curiosamente las notas más elevadas hacen sentir mejor al Ser, que aspira a llegar a un estado más elevado. El viaje de una tensión a otra es lo que mueve al mundo terrenal. Solemos decir que Dios es Amor y con ello, llegar a ser Amor, aspiramos a crecer y ser mejores personas, que del Amor nace la vida (como del Miedo nace la verdadera muerte), que al amar realizas el trabajo más elevado del que se puede dotar a un ser humano porque entrega lo mejor de sí a los demás. Y ciertamente, Dios es Amor, pero es que Dios también es el Miedo. Dios es todo lo que existe y es todo aquello que, inclusive, no podemos concebir en nuestra imaginación. Ni siquiera podemos comprender con exactitud qué o quién es Dios porque nuestra mente limitada no puede concebir aquello que es ilimitado. Lo podemos sentir, pero no comprendemos con exactitud qué sentimos de Dios (aunque llamemos a ese sentimiento Amor) porque no se puede sentir con un corazón limitado aquello que es ilimitado. Dios es tantas cosas… No puede ser sólo Amor como tampoco puede ser sólo lo Perfecto o lo más bello y lo más elevado, cuando permite que exista el Error, la Evolución, y lo más denso, porque Él también es todas esas cosas.

Es duro, y a mí me costó aceptarlo, pero es que si le damos sólo un color a la vida, nos perdemos el resto de la paleta. Si yo me paso mi vida trabajando duro para ser Amor, me olvido de lo más importante: llegar a ser Yo Mismo. Centrarse en el Amor, como centrarse en una actitud que nace del Miedo, es perder el centro de uno mismo. No se trata de restarle importancia al Amor porque, evidentemente, es una parte esencial de la vida (incluso puede ocupar toda una vida entera, o varias), pero tampoco hay que ponerlo en el pedestal más alto del que podemos dotar a algo, simplemente hay que ponerlo en su lugar. Cada espacio tiene su energía, que ha de estar en equilibrio (para no desviar).

El Amor es importante porque durante mucho tiempo ha estado inculcado como una resolución, puesto que lo importante era pulir la materia bruta del ser humano para que brille con más pureza que un diamante (estado al que aún no hemos llegado). Es una herramienta, como dije, muy poderosa, sobretodo de salvedad emocional ante los tirones energéticos de las otras emociones que perturban al Ser (como el Miedo). A modo de baliza, el Amor es tan fuerte que permite al Ser regular su energía y encontrar el equilibrio perdido, es aquello que nos ayuda a salir de los vacíos, a encontrar de nuevo el camino, el Amor es Magia en su máxima esencia y su máximo esplendor… pero de ningún modo es el único fin. La meta, si existe alguna, es el Ser (uno mismo), por sé, para llegar al Ser Completo. Dios es un Ser Completo porque lo incluye todo en sí mismo, no sólo el Amor. De igual modo, el único modo de ser Uno y Completo es incluirlo todo, no sólo al Amor, en la tensión perfecta de equilibrio.

En este caso, esconderse en el Amor hacia todo y/o hacia todos puede ser tan nefasto y erróneo como hacerlo tras el Miedo. La única solución es abrirse y darle la fluidez que necesita. Si aquello que es (y debe ser) universal e incondicional no lo hacemos nacer desde el corazón, sino que permitimos que salga desde el alma (no confundir una cosa con la otra), más allá del límite de las emociones, comprenderemos la parte básica y esencial de la Creación de toda vida.

Por cierto, Os Amo.

Como diría Dido, esto son pensamientos, tan sólo pensamientos. Y como os dijo yo: cualquier parecido con la realidad es pura causalidad.

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