La mano que mece las palabras

[Os aconsejo leer el nuevo post del blog de dukha & sukha]

Cuando yo era pequeño, solía creer que cualquier cosa que imaginase podría suceder en la realidad. Para mí apenas había barrera entre el mundo de los deseos y la fantasía y el mundo de lo material. Curiosamente, fue por esa época cuando dibujaba más, y me pirraba por la colorida variedad de lápices de cera que daban vida a mis “obras de arte”. En cierto momento, siempre inadecuado, los adultos se entrometen para mostrarte “su verdad” (universal y reconocida empíricamente, por supuesto) de que los desastres fortuitos y la mala suerte también participan de lo vivencial, con lo cual habrá deseos que nunca se cumplirán. Y a esa superstición lo llaman Realismo. “Vaya”, pensé, “ya no podré ser un inventor”. Porque yo de pequeño quería ser inventor. Pero, desde el instante en que la duda formó parte de mí, dejó de ser algo posible. Simplemente, decían los mayores, no era realista, y tampoco era útil a nivel práctico pues no me aseguraba un sueldo en el futuro (otra superstición: los inventores son siempre pobres y nunca tienen recursos). Y desde entonces, sólo dibujaba, ya no habían colores que danzasen entre mis dedos para dar vida a los deseos, y mis obras de arte se volvieron grises. Con el tiempo, dejé de dibujar.

Cuando empecé a pensar por mí mismo me aventuré en la escritura. Empecé con poesía. Casi siempre eran poemas de tristeza, de nostalgia, poemas que escondían intenciones gratamente suicidas (pensar en eso me liberaba de algún modo, tal vez porque era algo sobre lo que nadie tenía control sobre mí), poemas de amores no correspondidos, de soledad, de vacío... Una vez intenté hacer un poema gracioso, pero fracasé, indudablemente porque fue un intento forzado. Parece que un artista sólo puede hacer verdadero arte si manifiesta lo que siente y piensa, no aquello con lo que se resiste. En contra de lo que uno pensaría, la lógica de las palabras (por otro lado, una lógica que es matemática y que posee la misma belleza y simplicidad que los números) me ayudó a estrechar lazos con mi subconsciente que demandaba desde años atrás ser atendido. Y me vi de nuevo dibujando inventos: un aparato capaz de abrir puertas entre varios mundos, la teoría del ADN de cuádruple hélice, un dispositivo antigravitatorio y varias locuras más. Como era de esperar, los pocos que llegaron a ver mis ideas me trataron de chalado. Nadie creía en mí. Me sentía frustrado, volví a aparcar dibujos e inventos, pero me dediqué a volcarlo todo en palabras. Mis agendas escolares ya o contenían fechas de exámenes, sólo poemas... y algún primer escrito en prosa.

Esa frase de marginación la recuerdo con cierta amargura. Volteaba solo por el instituto, y lo único que me acompañaba era mi mochila. Entre tanta gente, la soledad se convertía en algo más que un estar físico. A menudo me sentaba en un rincón o una repisa y miraba el claro cielo azul mientras duraba el recreo, y eso me relajaba y limpiaba mi mente. Meditaba sin saberlo, y honestamente he de reconocer que cuando no lo sabía lo hacía mucho mejor. Cuando no me dedicaba a la contemplación, escribía sin parar. Alguna vez intenté dibujar de nuevo, sin éxito.

A los 15 años llegó la revolución. Hacía mucho que las cosas no andaban bien dentro de mí, y se notaba en mi relación con los demás. Mi familia lo sufrió en sobremanera. Fue un despertar maravilloso y asombroso, pero caótico y doloroso. Carecía de nadie que me apoyara y me comprendiera. Con el despertar uno se vuelve consciente de las “medias verdades” que dominan en el mundo material, y con esa revelación llega el primer soplo de libertad: comprender cómo funcionamos con el mundo nos otorga la posibilidad de ser creadores del mundo en vez de víctimas del universo. Tal vez ésta sea una de las lecciones más difíciles que el ser humano aprende en su vida. Y también, en mi caso, me resultó humillante porque se trataba de redescubrir lo que siempre creí y confié de pequeño. Esa expansión me llevó a catar la pintura al óleo y a intentar aprender piano (entiéndase: aporrear un teclado). Me permitió relacionarme y tener un grupo de amigos por primera vez. Esa libertad no me duró mucho. Conocer la verdad te obliga, más tarde o más temprano, a tratar su cara oculta: “si soy creador de mi futuro... ¡cuánto tiempo he perdido!”. Me vi esclavo, de repente, de la ley de la causalidad y del karma. ¿Sería posible, sin embargo, volver atrás y reescribir mi historia personal? Bien, pues no... y sí.

La lógica me dará la razón si afirmo que nuestra percepción del tiempo es lineal, y que el pasado es algo que siempre queda atrás; por mucho que lo evoquemos una y otra vez en el presente, resulta una verdad incuestionable. Hay que pensarse mucho, por lo tanto, lo que queremos escribir sobre el papel blanco de la vida, si se me permite la alegoría, pues escribimos con pluma y aquello permanece imborrable. Podemos tratar de arrasar con los hechos y olvidarlos como cuando tratábamos de borrar la tinta con aquellas gomas especiales tan abrasivas, pero a la larga se produce un agujero en el papel y esos vacíos nos pesan más que la carga escrita.

A favor nuestro tenemos que la vida es por naturaleza generosa. Se nos presenta una especie de “Tipp-ex” con el que no borramos los hechos pero los podemos sustituir con otros nuevos manuscritos en el presente. Esta clave, llave que abre la puerta a las segundas y terceras oportunidades, ofrece un potencial increíble para el creador que permite, al menos, soportar las consecuencias derivadas de los actos del pasado. Fríamente, se puede decir que se trata de limpiar la conciencia para dormir mejor por las noches, pero eso es en apariencia. Como los hechos son imborrables, la conciencia no se limpia, lo que hicimos forma parte de nuestra experiencia personal y está grabado a fuego y con presión sobre nuestro ser. Pero es cierto que se duerme mejor. Tomar la actitud de crear en el presente (llamado así porque constituye un bendito regalo) aquello positivo que se desea atraer o con lo que se desea compensar un acto anterior, seguido de la constancia y la perseverancia, a la larga cambia tanto nuestra vida que es como si siempre hubiéramos escrito un guión diferente. Que quede claro: no elimina culpa y mucho menos responsabilidad. De hecho, escribir es tomar con la pluma el mando de la responsabilidad. Tumbarse a la bartola de nada sirve. El tiempo no cura las heridas si uno no se vuelve médico de sí mismo. Y evidentemente, la pluma no escribe sin la mano que la guía. Aquella mano que, con suavidad y ternura, mece las palabras que brotan del alma...

El esfuerzo por obrar, y la vida es arte en manifestación, siempre da un resultado, ofrece algo a cambio. Es un trato equivalente. Como dije en otro post, es la Ley de la Transmutación. Aunque no siempre sea el resultado como esperábamos...

Lo admito: escribir y reescribir da miedo. El futuro es un gran desconocido y lo que va a venir a raíz de nuestra acción a menudo sorprende. Al final, los deseos pedidos en nuestra fantasía se cumplen, pero el modo de proceder hasta el final es tan inimaginable que siempre nos pilla en bragas. Ante el miedo que me paraliza en mi labor de escritor siempre recuerdo la Cruz Filosófica (los cuatro principios del mago): para alcanzar la Sabiduría, hay que atreverse a Querer, Osar ante lo que viene y Callar el orgullo. Así me aseguro que nunca me falta pluma y papel.



Rewrite - Asian Kung-Fu Generation



[Versión original japonesa]

Kishin da omoi o hakidashitai no wa
sonzai no shoumei ga ta ni nai kara
Tsukan da hazu no boku no mirai wa
"songen" to "jiyuu" de nujun shiteru yo

Yugan da zazou o keshi saritai no wa
jibun no genkai o soko ni miru kara
Jiishiki kajou no boku no mado ni wa
kyonen no KARENDAA hidzuke ga nai yo

keshite RIRAITO shite
kudaranai chou gensou
wasurarenu sonzai kan o
kishikaisei
RIRAITO shite
imi no nai mousou mo
kimi o nasu dendouryoku
zenshin zenrei o kure yo, uoh

Mebaete ta kanjou kitte kuyan de
shosen tada bonyou shitte naite
usatta kokoro o
usugitanai uso o

keshite RIRAITO shite
kudaranai chou gensou
wasurarenu sonzai kan o
kishikaisei
RIRAITO shite
imi no nai mousou mo
kimi o nasu dendouryoku
zenshin zenrei o kure yo, uoh
oh yeah yeah yeah yeah


[Traducción al español]

Quiero deshacerme de los pensamientos discordantes
porque no hay otra forma de probar mi existencia.
El futuro al que debería aferrarme
presenta un conflicto entre dignidad y libertad.

Quiero borrar mi imagen distorsionada
porque veo mis limitaciones en ella.
En la ventana de mi yo demasiado tímido
está el calendario del año pasado sin fechas en él.

Borra y reescribe
la excesiva fantasía insustancial;
la inolvidable sensación de ser,
Revívela.
Reescribe
la imaginación sin sentido;
A la fuerza conductora que te crea
dale tu cuerpo entero y tu alma. Uoh.

Tras cortar mis crecientes sentimientos, me arrepentí;
Tras haberme dado cuenta que, después de todo, sólo soy mediocridad, lloro.
Un corazón deprimido...
Una sucia mentira...

Borra y reescribe
la excesiva fantasía insustancial;
la inolvidable sensación de ser,
Revívela.
Reescribe
la imaginación sin sentido;
A la fuerza conductora que te crea
dale tu cuerpo entero y tu alma. Uoh
Oh yeah yeah yeah yeah

Comentarios

  1. No te falta razón en todo lo que dices... a menudo nos vemos cohibidos por otros que nos juzgan sin saber, sin conocer... y que nos reprimen de nosotros mismos... haciendo que muchas veces no logremos lo que queríamos hacer, no por falta de talento sino por falta de ganas.
    Creo que la clave de todo está en reafirmar la verdad que todos tenemos oculta, sabemos que está ahí, sólo es necesario darle forma y entenderla.
    La vida es una línea sin fin, contínua, pero que está formada a su vez por pequeños fragmentos discontínuos permitiéndonos así tener una perspectiva parcial a cada paso que damos. Es más, debemos dar cada uno de esos pasos sabiendo que nuestros deseos llegarán y nuestros ruegos serán concedidos, lo que, tal y como dices en tu texto, la manera de recibirlos y de que se hagan realidad no nos pertoca a nosotros.

    Bonito texto, como siempre. Me has hecho recordar muchas cosas.

    Hace tiempo que no nos vemos, eh? Por fin acabé los parciales! A ver si sacamos unas horitas y quedamos vale? (tómalo como una proposición xDD)
    Entra en mi blog y léete la entrada de Nat's Party y me dices algo :) a ver si coincide y tienes fiesta :) sino, siempre te puedes pasar un ratito antes de irte a trabajar ;).

    Un beso enorme!

    Nat.

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