Vertedero Emocional


Me preguntaba, en esta sociedad occidental que no nos permite expresar las emociones "negativas" (una forma natural de recuperar nuestro equilibrio interior), ¿cómo lo hacemos las personas para lidiar con esas emociones?

Parece ser que si podemos las reprimimos, a costa de enfermarnos y/o de explotar en el momento menos esperado. Pero a veces ocurre que la carga emocional es tan grande que ni siquiera se puede reprimir, y por ello esas emociones van emanando de nosotros sin que podamos echarle un freno. Por eso existen las personas bordes o aquellas que no pueden evitar despotricar o descargarse sobre el primero que encuentra.

Yo recuerdo un hábito común en mi casa: llegar del trabajo o de la escuela y demostrarle a todo el mundo que estamos cansados, que no nos gusta vivir, que nos hemos esforzado mucho y que nos sentimos cabreados o llenos de una energía explosiva que no sabemos cómo encajar. La historia es la misma y más o menos cada día se repite. No digo que sea una actitud consciente, pero sucede. El caso es que los demás recibimos en oleadas toda esta carga. Con ello suceden dos cosas: que cada oleada origine un efecto cascada, es decir, que si yo emano ira y recibe el impacto alguien, ése alguien sienta ira, la acumule, y la suelte en otra persona, y así la cadena se perpetúa; o bien, si aún somos niños, que aprendamos esta conducta inconsciente y a medida que nos hacemos mayores nos expresamos de manera idéntica, y así nosotros que éramos receptores nos convertimos en emisores.

El que paga los platos rotos recibe el nombre de "vertedero emocional", porque sobre esa persona descargamos nuestra porquería emocional y psicológica. No es desde luego una terapia para nada recomendable, fruto del Sistema que predomina hoy en día. Se hace daño a los demás y también a uno mismo, aún sin darse cuenta.

Si uno se encuentra en posición de vertedero emocional tiene que encontrar la manera de bloquear el vertido y escapar, o bien, si es una situación que se repite mucho (sobretodo por cuestión de karma), ayudar al "abocador" a canalizar su medio de expresión de otra manera, siempre y cuando recordemos lo que dije en un anterior post acerca de la ayuda. (Ayudar Inadecuadamente)

En cuanto al abocador... si nos damos cuenta de que estamos en esta posición, tenemos que averiguar qué nos pasa cuanto antes, por qué acumulamos tanta energía con esa vibración desarmónica o por qué retenemos esa ira. Aunque sea una actitud aprendida, la Ira se refiere siempre a otra cosa. Y luego nos queda el trabajo con la Paciencia, y la transmutación mediante la Compasión. Cuando uno se da cuenta de que es un Abocador y necesita un entorno seguro en el cual poder expresarse con libertad, sucede que se despierta también la tendencia a sabotear las propias relaciones personales, por miedo a hacer daño con su actitud, o por miedo a ser rechazado.

Cuidadín con este tema.

Comentarios

  1. La verdadera compasión nos ayuda a ponernos en el lugar del otro, y comprender así que no debemos descargar en él nuestra ira, sino expresar nuestros sentimientos sin rabia y sin temor :)

    :*

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares