Autoamor vs Autoestima

Tengo la sensación extraña que la tan aclamada autoestima depende, casi en su totalidad, de factores externos. No estoy seguro, ni digo esto como profesional, sólo es una opinión basada en una intuición. 

Veréis, por lo que sé, la autoestima se genera a medida que, por ejemplo, se establecen buenos vínculos sociales, que nos aman, que estamos en un ambiente afectivamente cálido y seguro, que no nos enjuician pero sí nos hacen crecer, que tengan empatía con nosotros... De alguna forma es un espejo de cómo nos tratan los demás, podemos decir que es un reflejo de la calidad de nuestras relaciones afectivas y del tipo de experiencias que tenemos a diario. Vale, si las condiciones durante el período de tiempo necesario son las adecuadas, perfecto. Pero, ¿qué pasa si no lo son? La autoestima, o sea, la estima que nos tenemos a nosotros mismos, la evaluación que hacemos de nosotros mismos, se viene abajo.

Entonces se me ha pasado por la cabeza que podría surgir otro concepto, el de autoamor. Este concepto no depende de factores externos, sino puramente internos. Se trata de sentir verdaderamente Amor y respeto dirigidos hacia uno mismo, y establecer esta acción como una base real y central a partir de la cual movernos y entablar relaciones con el mundo. Si un concepto así existiera y lo pusiéramos en práctica, podríamos aprender luego a basar la autoestima (que, recuerdo, es como un espejo) en el autoamor. Eso nos haría más fuertes, más resistentes, más resilientes. Por tanto, el verdadero motor de nuestra vida personal no debería ser la autoestima, sino el autoamor.

Como futuro pedagogo emocional, si aprendo lo suficiente sobre ello me gustaría enseñar a los demás a amarse a ellos mismos de forma pura.

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