Homo Vegetus

Hoy he hecho muchas cosas, pero entre ellas estaba asistir a unas conferencias sobre especismo y veganismo. Yo ya soy vegano desde hace un tiempo (enero del 2007) pero aún así estas conferencias me han abierto los ojos en varios sentidos. Primero de todo, ¿qué es especismo?

Se puede considerar "especismo" a "todo prejuicio que una especie tiene sobre otra  por ser de especies diferentes". En concreto, tenemos el "especismo antropocéntrico", que es el prejuicio del ser humano sobre animales no humanos. Esto puede sonar raro al principio, pero queda clarisimo cuando, como ha hecho la genial Romina Kachanoski, nos presentan los distintos centrismos que conocemos:
  • Etnocentrismo: discriminación por ser de otra etnia. Ejemplo claro, el racismo.
  • Androcentrismo: discriminación del hombre sobre la mujer. Ejemplo, el machismo.
  • Heterocentrismo: discriminación por ser diferente a heterosexual. Ejemplo, homofobia.
  • Teocentrismo: discriminación por ser de diferente religión.
Entonces, ¿por qué no entender el antropocentrismo como la discriminación por no ser humano? Es de cajón. Y es que esa discriminación constituye una raíz muy potente, porque el ser humano se cree por encima de todo y el centro de todo. Pues resulta que no somos un reino a parte, biológicamente formamos parte del reino animal, igual que el resto de animales no humanos.

Del antropocentrismo surge naturalmente el especismo antropocentrista, y de ahí la "Violencia Especista", término acuñado por Romina y que incluye toda forma de violencia hacia los animales no humanos, ya sea de forma directa, indirecta, colateral, estructural o discursiva.

Eso no es todo, también nos han explicado cómo parte de ese engranaje de prejuicios está la conspiración educativa. Desde pequeños, ya sea a través de la pirámide alimenticia, a través de ejemplos de zoos y granjas, a través de operaciones matemáticas con objetos cotidianos, nos inculcan el especismo, hasta el punto de que un niño de 3 años lo primero que se le ocurre al ver un cerdo es "jamón". Pues no señor, una persona no nace siendo racista, ni siendo machista, ni siendo homófoba, ni siendo fanática... tampoco nace siendo especista. Es algo cultural y que nos inyectan como un veneno desde la familia, la escuela, la sociedad y los medios de comunicación.

Por último, la cuestión que me ha quedado más clara es que no se trata de valorar la violencia especista por los golpes que recibe un animal y que hace que sufra, sino que en el fondo se trata de algo moral. ¿Se considera ético y moral tomar a un animal como recurso, alimento, negocio o cosa? ¿Se nos ocurriría hacer lo mismo con otro ser humano? ¿Por qué entonces lo hacemos con los animales no humanos? 

En fin, hoy me he contagiado de activismo.

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