"La petite mort" [relato]
Me apena cuando se trata de chicos como él, pero no queda otra.
All our times have come
Here but now they're gone...
Todo él es dulce y amable: sus gestos, su postura, sus palabras, su mirada, sus actos. Me ha conocido hace pocas horas pero ya no duda en abrirse a mí y regalarme su hermosa sonrisa. Este joven universitario es bondad que desprende pureza y confianza a través de los ojos. Es todo un deleite para mis ojos de obsidiana. De verdad que me sabe mal esto.
Tras invitarlo a cenar lo llevo al hotel. En la habitación se vuelve algo tímido y un poco más vulnerable pero confía en mí. Responde bien a mis labios cuando los poso sobre los suyos. Su mirada se humedece ligeramente y su cara se enrojece. No es su primera vez pero lo está sintiendo muy intenso. Lo abrazo, suave pero firmemente, para que sienta mi calor y mi confort, que se sienta a salvo. Él se recrea en esto, pero está bien, le regalo todo el tiempo extra que necesite ya que es lo último que le queda.
Seasons don't fear the reaper
Nor do the wind, the sun or the rain
We can be like they are...
Nos desnudamos y lo llevo de la mano hacia la ducha. Esperamos a que el agua se ponga caliente y, a través de la mano, siento su pulso inestable: está más nervioso de lo que quiere dejarme ver. Qué lindo...
Una vez dentro nos enjabonamos y nos lavamos. No puedo evitar sentir algo cuando veo que, desde su inocencia, sonríe cuando ve formarse una pompa de jabón que asciende flotanto. Estamos muy cerca, es una ducha estrecha, y bajo su melífero pelo su nuca sonrosada me pide un beso. Le masajeo el cuero cabelludo con movimientos circulares de las muñecas y dedos firmes; luego sigo con la parte alta de la espalda, amasando. Él se relaja y se entrega a mí, lo noto en cómo su cuerpo pierde tensión y espontáneamente hace un respingón balanceo hacia el mío. Teniéndolo de espaldas no veo qué cara está poniendo pero estoy seguro de que es un semblante sereno.
Muy delicadamente dejo resbalar una mano columna abajo. Tengo los dedos preparados pero espero una respuesta suya, no quiero forzarlo a nada. La leve oscilación de su cadera me indica que está listo y yo me introduzco en él con suavidad y sensibilidad. Libera su voz con un gemido mientras alterno el masaje digital circular con el de vaivén. Y yo pienso... ojalá el placer se le quede grabado en el alma.
Come on baby (don't fear the reaper)
Baby take my hand (don't fear the reaper)
We'll be able to fly (don't fear the reaper)
Baby I'm your man...
Tras unos minutos decidimos salir de ahí e ir a la cama. Una vez al borde del colchón compartimos un beso apasionado, muy diferente al acercamiento inocente inicial. Él quiere quemarse conmigo y yo tengo el fuego húmedo que necesita. Le doy un leve empujón en el pecho para que caiga hacia atrás y yo pueda ponerme sobre él. Acaricio y saboreo cada milímetro de su piel, cada peca, cada pelo y cada irregularidad; deseo amarle y que se sienta amado, a través de su carne.
Una vez he bajado del límite de su cintura decido invitarle a mi boca. Mientras le humedezco, presiono y succiono, arriba y abajo, él se aferra a las sábanas tratando de resistir, aunque el placer es mayor que la cordura. Sus manos buscan mi pelo oscuro pero no quiero que se termine tan pronto; quiero regalarle algo más de tiempo, se lo merece, así que subo de nuevo hacia su cara y lo miro a esos ojos tan profundos como el mar. Me toma ferozmente de la cabeza para hacer suya mi lengua y jugar con ella.
Cambian las tornas y él toma la iniciativa para darme placer con sus carnosos labios. En realidad esto no es necesario, mi prioridad es dar placer y amor, no recibirlos, pero si a él le hace sentir bien le seguiré el juego unos minutos.
Finalmente me libera, me dirige una mirada decidida y se deja caer de nuevo en la cama; de forma casi instintiva coloca sus piernas sobre mis hombros. Aún parece un poco nervioso pero le hago saber con una caricia en la cara que todo irá bien, seré gentil. Él sigue confiando en mí y me sonríe. Esa bella sonrisa. Quisiera llorar porque el mundo no podrá verla más.
No estoy seguro de si la saliva es todo el lubricante que necesitamos pero no escatimo en paciencia y pronto la preparación en la ducha se hace notar. Él se abre a mí y me acepta, pero de todos modos voy despacio, no quiero que el dolor asome en ningún momento, el último recuerdo que tenga debe ser feliz.
Tras mucha precaución, estoy enteramente dentro de él. Según pasan los segundos él se acostumbra a mí y yo poco a poco me dejo caer sobre él para verificar que no hay dolor. Él me rodea con sus brazos, apegándose a mí. Yo inicio mi movimiento, al principio muy lento pero incrementando el ritmo con el tiempo. Me atrapa en su red de dedos y entrecierra los ojos... Se muerde un labio... Deja escapar un sonoro gemido... Vascula la cabeza hacia atrás...
Me separo un poco de él, quiero entrelazar mis manos con las suyas. Su voz es música; su sudor es rocío primaveral; sus contracciones son el mismo latir de la Tierra. En cierto momento veo una expresión en su rostro, esa dramática expresión de que sufre por la tensión que no está liberando. Aquí es cuando llega mi tristeza: es el final. Suelto una mano, con la que le ayudo a descargar mientras nos besamos profundamente. Este es el beso definitivo.
Love of two is one
Here but now they're gone
Came the last night of sadness
And it was clear she couldn't go on...
Él se relaja y cierra los ojos, siempre con su preciosa y brillante sonrisa. Yo salgo de él y lo vuelvo a abrazar, cálidamente, tratando de transmitirle mi amor. Según mi rostro se hunde al lado del suyo, oigo cómo bajan sus pulsaciones. Sus brazos resbalan de mí y caen pesados. Sus pulmones dejan marchar su último aliento.
Pobre chico, era tan joven...
The door was open and the wind appeared
The candles blew then disappeared
The curtains flew then he appeared saying don't be afraid
Come on baby (and she had no fear)
And she ran to him then they started to fly
They looked backward and said goodby (she had become like they are)
She had taken his hand (she had become like they are)
Come on baby... don't fear the reaper
Me aparto por fin de él, sólo unos palmos. Observo su tranquila figura mientras aparece el habitual destello. Las almas como la suya emiten una especial iridiscencia debido a su bondad y su pureza. La tomo entre mis manos para llevármela hacia su nuevo destino.
Quiero creer que esta forma en que hago las cosas es mucho mejor que el horrible final que a menudo tienen destinadas las personas. Este chaval iba a padecer el ser atropellado para luego morir tras varias horas de angustia y sufrimiento en el hospital. Yo prefiero que las personas mueran en paz y sintiéndose amadas, y tengo cierto poder para cambiar esos términos. Les tengo cariño a los seres humanos. Así que procuro establecer un vínculo emocional con ellos y luego darles este regalo.
Es todo lo que puedo hacer como ángel de la muerte.
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Para los ¿pocos? que hayáis leído hasta el final quiero comentar algunas cosas:
- La primera es que el estilo de introducir entre párrafos la letra de una canción se lo he tomado prestado a mi amigo Luis, por lo que aprovecho para recomendaros su blog: Con la música a otra parte - El diario dulce.
- Desde que me dio por escribir el relato tenía la constante preocupación por el sexo seguro. Resulta que por el contexto en que se desarrolla la historia justamente eso no tiene mucho sentido y por eso he omitido detalles como el uso de preservativo, pero eso no significa que no me preocupe. En mucha mayor medida, todo lo que se narra sobre sexo (que yo haya visto o leído) tiende a ser sin protección, sobretodo en muchas narrativas LGBT, y, dado el mundo en que vivimos, lo encuentro imprudente como mínimo. Las narraciones que consume la gente entran a formar parte de su imaginario. Así que niñes: usad protección.
- Últimamente estoy reflexionando mucho sobre la vida y la muerte. En cierto momento pensé cómo sería despedirse de la vida sintiéndose pleno, satisfecho, sereno, lleno de amor y, por qué no, también con placer. La vida incorpora mucho sufrimiento y los seres humanos generamos aún más sufrimiento, pero no tiene por qué terminar todo con sufrimiento. De esas reflexiones salió el germen del relato. Con esto quiero decir que el relato no es un relato de sexo, no va de eso aunque lo incorpore en su narrativa. Añado también que para el personaje narrador lo que hace no es sexo sino amor.
- Quiero pensar que parte de cómo está relatado el texto, que es aséptico en muchos momentos, se debe a que el personaje narrador no puede permitirse la total empatía ni el apego, por sus obvias características. Pero siendo honesto, es sobretodo porque no he sabido hacerlo mejor, me queda un largo camino para desarrollar las habilidades narrativas y ser un buen escritor.
- Cuando escribí no pensé incorporar canción alguna. Tras 24 horas volví a pensar en el relato que tenía escrito y de repente en mi mente ya estaba teniendo en bucle "Don't fear the reaper". No me he podido resistir a incluirla, expresa muy bien una parte de lo que quiero transmitir y creo que encaja como anillo al dedo con el tema que trato aquí. Además mientras la escuchaba sentía una emoción de calidez y de seducción, por algún motivo me resulta erótica a pesar de la letra y la música. Hay una versión lenta de esta canción, interpretada por otro autor, que aparece en la película de Scream y también me gusta mucho. Quizá es porque, en realidad, en el sexo confluyen al mismo tiempo las pulsiones de vida y de muerte. Ya tenía eso en mente cuando lo quise titular "la petite mort" (la pequeña muerte). Si queréis que escriba un artículo sobre esto decídmelo en los comentarios.
- Como anécdota final, quise añadir un guiño a un proyecto muy chulo llamado "Iridiscencia", una antología en la que participaron muchas autoras con relatos LGBT, motivada por la comunidad "La Maldición del Escritor" y que pronto verá la luz. Os dejo aquí su web a través de la cual podéis seguir esta comunidad en las diferentes redes sociales: La Maldición del Escritor.
Muy probablemente lo próximo que suba al blog sea un artículo de los míos, esta vez en clave más personal y subjetiva, tratando el tema de la Vida y la Existencia. Tengo su redacción empezada pero no sé cuándo la terminaré, ya que es justo la "esfinge" que estoy enfrentando en este momento y constantemente me surgen cosas nuevas a abordar relacionadas con ello.
Cuidaros mucho. Os deseo que estén con vosotres el amor y las causas de la felicidad.
Al Autor Dulce le gusta MUCHO esto :)
ResponderEliminarA Florita también
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