¿Biológico, social o personal? Ésa es la cuestión
Uno de los conflictos que
periódicamente suelo ver en redes sociales, el cual además suele
darse en el plano de lo teórico y termina afectando a la interacción
social, es el de la perspectiva social versus la perspectiva personal
cuando se habla de opresiones. Generalizando, aquellas personas que
defienden un enfoque social exclusivo terminan tachando de
“liberales”, en el mal sentido de la palabra, a quienes defienden
un enfoque personal individual, mientras que estas últimas personas
sienten opresión y falta de empatía por parte de las primeras.
Entonces...
¿Tienen razón unas o la
tienen las otras?
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| —¿Y a mí qué me cuentas? Anda, déjame en mi ignorancia voluntaria. |
Daré mi punto de vista.
He dibujado este diagrama para tener
una referencia visual a la vez esquemática y autoexplicativa en la
cual apoyarme.
En este diagrama hay 5 elementos o
áreas que voy a ir explicando.
Área biológica
Ésta es sencilla, se refiere a la
genética y a los procesos bioquímicos del cuerpo. Hay rasgos de
quienes somos que se deben a la carga genética, sobretodo en lo
relativo al cuerpo, pero también parecen heredarse algunos rasgos
psicológicos, como se observa en la tendencia a que personas con
rasgos neuróticos tengan familiares antecedentes también con rasgos
neuróticos*.
El problema viene cuando se intentan
buscar explicaciones biológicas de todo aquello que no es normativo,
como ocurre con el colectivo LGBTIA+: que si hay que mirar los
genitales, que si los cromosomas, que si las hormonas...
Aspectos como la identidad de género o
la orientación afectiva y sexual no son así de cuestionados ni se
les busca una razón en lo biológico con tanto ahínco cuando se
trata de lo normativo, y no me queda más que creer que es porque se
hace una asociación implícita directa entre lo normativo y lo que
consideramos “natural”: de algún modo pensamos que son lo mismo
o que van de la mano.
Cada vez hay más personas biólogas
explicándonos con ciencia en mano que es igual de natural lo
normativo que lo no normativo, pero mucha gente prefiere no escuchar
y seguir con su personal cruzada, a menudo además mal-etiquetando
sus argumentos como “científicos”.
En cuanto a racismo y xenofobia, se
desterró hace tiempo la búsqueda biológica para sustentar dicha
discriminación y opresión. En el capacitismo aún es muy empleado
el argumento biológico.
Área social y cultural
Aquí entran los fenómenos de masa,
los fenómenos de grupo y todos los aspectos sociales, étnicos y
culturales que recibimos a través de la socialización. Hoy en día
mucha gente está de acuerdo en que su influencia sobre una persona
es mucha y por lo tanto tiene un gran peso. Se sabe, gracias a
estudios antropológicos, que el género es una construcción
sociocultural**, y que la sociedad y la cultura establecen qué
generos son normativos, en qué jerarquía se sitúan y con qué
relaciones de poder.
Pero tenemos un problema al explicar
por ejemplo el espectro asexual o el género no binario, dado que en
nuestra sociedad occidental actual no hay una transmisión cultural
que explique su existencia. Pero existen. A menudo a las personas de
esos colectivos se las tacha de no ser “sujetos políticos”,
olvidando que lo personal también es político.
El área sociocultural nos contamina
con toda clase de estereotipos, creencias y prejuicios sobre toda
clase de grupos, como que a través de la socialización nos cuentan
una narrativa determinada sobre ellos y la escuchamos generalmente de
manera subliminal o inconsciente, a veces de manera consciente. Así
alimentamos continuamente el machismo, el racismo, la xenofobia, el clasismo, la
aporofobia, la LGBT+fobia, el neocolonialismo y el capacitismo, y
seguro que se me olvida algo.
Lo biológico y lo sociocultural tienen
su punto de encuentro, pues a través de lo segundo desarrollamos y/o
alteramos el cuerpo y nuestros procesos bioquímicos, mientras que a
su vez en base a cómo se nos percibe biológicamente se nos asigna a
unos grupos con unos roles, unos estereotipos y unos privilegios. Por
ejemplo, al ser yo una persona blanca automáticamente tendré
privilegios sobre las personas racializadas y deberé deconstruir
esto si pretendo que haya igualdad, equidad y justicia social.
Área psicológica
Aquí hablamos de identidad,
personalidad, cognición y aprendizajes realizados. Cada persona es
única y tiene sus propios rasgos de personalidad y su particular
manera de funcionar en el mundo. También cada persona ha realizado
distintos aprendizajes o los ha realizado de diferente manera. Todas
las personas tenemos un núcleo cognitivo y emocional. Desde ahí
somos autoconscientes y definimos nuestra identidad en base a lo que
pensamos, sentimos, creemos, hacemos... Esta área responde, por
tanto, a cómo te piensas y cómo te sientes. Por ejemplo, yo tengo
la certeza de ser una persona no binaria, me siento así, mi
identidad personal no entiende que yo pueda ser de otro género, y ha
sido así desde la infancia aunque no tuviera entonces las palabras
para explicarlo.
Lo psicológico abarca partes que
podríamos considerar “no racionales”, aunque es mejor llamarlas
inconscientes, partes que no tienen por qué sujetarse a las normas
socioculturales ni a la biología de nuestro cuerpo.
Hay dos problemas en esta área: uno es
el negar que tenemos privilegios sobre otras personas por no querer
ver el lado sociocultural de un problema, de manera que achacamos
muchas conductas a que es por la persona cuando en realidad es por la
opresión que vive; el otro problema viene cuando se quiere
racionalizar y cuantificar de algún modo todo lo psicológico de
modo que empezamos a establecer “funcionalidades”. Me explico con
un ejemplo.
Muchas personas autistas y varias
personas con una salud mental vulnerable se declaran en contra de la
nomenclatura de la discapacidad como “diversidad funcional”,
porque detectan que no se mueven con funciones cognitivas
independientes sino que los seres humanos nos movemos en realidad con
funciones cognitivas complejas; eso puede llevar a que en una
situación una persona pueda tener un breakdown y en otra pueda
hablar y socializar perfectamente, y por lo tanto no haya manera de
coger esa función “social” y darle un valor concreto y fijo de
funcional o no funcional porque es “depende”. Esto lleva a
plantearse la discapacidad desde otros enfoques como el social.
Por supuesto, nuestros procesos
biológicos influyen en nuestra psicología, por ejemplo una
situación continuada de estrés para la que el cuerpo intenta
adaptarse puede desembocar en un trastorno de ansiedad. También es
evidente que nuestro contacto con la familia, el grupo social y la
cultura nos influye, a partir de todo eso nos construimos como
personas.
El entorno
Esta cosa abstracta se refiere al
ambiente donde nos desarrollamos, tanto el medio físico como
sociocultural. No es lo mismo crecer en un bosque que en una ciudad,
ni vivir en un ambiente de pobreza que en uno de riqueza. El entorno
puede activar ciertos rasgos genéticos latentes, lo cual se estudia
desde la epigenética para contener algunas enfermedades***. Ciertos
elementos del medio físico pueden generarnos ansiedad mientras que
otros pueden inducirnos bienestar. También el entorno es donde
ocurre la interacción con el área sociocultural y por lo tanto es
donde se producen nuestros desarrollos psicológico y social. El
entorno puede influir en la conducta del grupo o de las masas, sólo
hay que fijarse y comparar cómo está la masa de gente en la
carretera y cómo está la masa de gente paseando por un parque. Y
puede suponer una barrera, como nos podrá contar mucha gente
discapacitada. El propio entorno puede ser opresivo según los
elementos sociales y culturales que presente. El entorno es un
elemento que suele pasar desapercibido pero es importante,
especialmente para las personas que tenemos sensibilidad sensorial o
a factores ambientales.
El Yo
Lo he dejado para el final porque de
algún modo lo ata todo y nos conduce a la conclusión final. Quiero
resaltar esto: la opresión que vive una persona es, en mi opinión,
el resultado de un entramado de todos los elementos anteriores.
La persona que somos se ve influida por
todas ésas áreas, incluyendo aquella que nos hace personas únicas
y particulares; dicha influencia hace que vivamos cosas debido a cómo
es nuestro cuerpo, a cómo somos, pensamos y sentimos, a cómo se
estructura la sociedad, a cómo es la cultura que se transmite y a
cómo es el entorno. Es complicado y, probablemente, no tenga sentido
tratar de separar un área de la otra porque todas juntas nos
influyen y lo hacen en proporciones diferentes para cada persona.
También nosotras, como personas individuales, influimos sobre esas
áreas.
Conclusión
Creo que tanto para explicar una
opresión como para tratar de salir de ella no deberían volar
cuchillos de un lado a otro, no tiene sentido atacarnos y establecer
luchas de poder o de Ego. Todas las personas tenemos alguna clase de
privilegio y todas necesitamos deconstruirnos en algo. En realidad lo
mejor sería que nos diéramos las manos y nos deconstruyéramos
juntos lo máximo posible en todos los aspectos posibles, en apoyo
mutuo y sinergia.
Con esta reflexión concluyo este
artículo de hoy.
Notas:
* Un meta-análisis realizado sobre
datos obtenidos a partir de distintos estudios sobre familias y
gemelos reveló la influencia de factores tanto genéticos como
ambientales en la morbilidad de los trastornos de ansiedad:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11578982
** Sólo hay que leer los estudios de
Margaret Mead, Évelyne Sullerot o Robert Stoller.
*** “La acumulación de alteraciones
genéticas y epigenéticas: un proceso causal clave entre el medio
ambiente y las enfermedades de etiología compleja”
https://www.scielosp.org/scielo.php?pid=S0213-91112005000400001&script=sci_arttext&tlng=pt
Fotografía de portada de le usuarie RobinHiggins en Pixabay.


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